Lucha, desesperación y dignidad

image-w856.jpg

NADIE HABLARÁ DE NOSOTRAS CUANDO HAYAMOS MUERTO
Agustín Díaz Yanes, 1995

Autor de los guiones de varios dramas criminales dirigidos por Rafael Monleón (Baton Rouge, 1988) y Eduardo Campoy (A solas contigo, 1990; Demasiado corazón, 1992; Al límite, 1997), Agustín Diaz Yanes dirige éste su primer largometraje a partir de una historia muy personal que había ido madurando en su cabeza durante una década. La implicación de Victoria Abril en la película resulta esencial no sólo para el resultado final, sin cuya enérgica interpretación resulta impensable, sino también porque alcanza la génesis y el proceso mismo de financiación del proyecto. Díaz Yanes escribe el personaje principal, Gloria Duque, pensando en la actriz como vehículo principal de la trama, al igual que había hecho en la mayor parte de sus anteriores guiones. Desde el primer momento, la actriz madrileña le anima a dirigir un guión escrito tiempo atrás que él siente muy cercano a su historia vital y a sus gustos cinematográficos. Disgustado ante el resultado que sus anteriores libretos habían dado en manos de terceros, desalentado frente al pobre horizonte que ofrece la industria española a los guionistas (generalmente mal pagados) y empujado por la confianza que Victoria Abril deposita en él y en el personaje creado para ella, se atreve a dar el salto a la dirección cumplidos ya los 45 años de edad.

Sigue leyendo

El arte de la artimaña

t

PRIMERA PLANA
The Front Page
Billy Wilder, 1974

Los setenta transformaron Hollywood. Más bien, acabaron con él, con toda una manera de hacer cine, con toda una estructura y un sistema de producción. La política de los estudios había entrado en barrena para dar paso a la política de los autores, al rodaje en las calles y a la agonía del clasicismo. Los viejos directores ya parecían dinosaurios cansados y confundidos. Pero aún les quedaban algunas ideas y se resistían a dar paso a los toros salvajes –Scorsese, Spielberg, Lucas, Ashby, Bogdanovich, etc.– que estaban poniendo la industria del cine norteamericano patas arriba. En ese contexto, y tras el fracaso de ¿Qué ocurrió entre tu padre y mi madre? (Avanti!, 1972), Billy Wilder reúne de nuevo al tándem Jack Lemmon-Walter Matthau que tan buenos resultados le había dado en En bandeja de plata (The Fortune Cookie, 1966) y toma una obra de Ben Hecht y Charles MacArthur de los años treinta en torno al oficio del periodismo, varias veces llevada anteriormente a la pantalla –ahí está la seminal Luna nueva (His Girl Friday, 1940) de Howard Hawks–, para rodarla con una fotografía y una puesta en escena que enfatizan el artificio de la representación, pero que a su manera rezuma un memorable aliento de urgencia y de inmediatez.

Sigue leyendo