La sensación de Juan Cavestany

juan-cavestany--644x362

Pocos han atrapado el naufragio interior de nuestro tiempo como Juan Cavestany (Madrid, 1967). Es un hombre del teatro y del cine, un entomólogo del absurdo, un poeta urbano. En Gente en sitios (2014), que en un mundo perfecto (o inexistente) se verá dentro de medio siglo como el aleph espiritual de un país (un mundo) a la deriva, filmó a media constelación del cine español escenificando la colmena patéticamente humana del siglo XXI. En algún lugar entre el costumbrismo y la abstracción, entre la ternura y la perturbación, entre el surrealismo y el hiperrealismo, pululaba por esta película un señor bien crecidito que debía aprender a respirar, a comer, a andar. Como el desahuciado país que habitaba, debía aprenderlo todo de nuevo. Cavestany, una especie de artesano con visiones, construía un collage de situaciones esperpénticas con la lucidez de quien nos sugiere que la única opción es volver a empezar.

Sigue leyendo

El imperio del humor

GENTE-EN-SITIOS-3

Gente en sitios (2014), de Juan Cavestany

DE BERLANGA AL POST-HUMOR
El cine español propone nuevos caminos para la comedia

Aunque todo presente se explica en su pretérito, a veces el pasado puede pesar como una losa. ¿Ha sido el cine español capaz de desprenderse de ella para encontrar nuevas formas de humor? Isaki Lacuesta, ganador de la Concha de Oro con Los pasos dobles (2011), está convencido de que “España solo puede entenderse en clave de chirigota, de esperpento, de entremés o de tragicomedia berlanguiana, es decir, en clave de telediario”. Aunque ya en Los pasos dobles había guiños cómicos y en el reciente corto Tres triples triples (2013) practica un humor indefinible, en un sentido estricto el autor de Los condenados (2009) aborda por primera vez la comedia con su último proyecto, Murieron por encima de sus posibilidades (2015), cuyo rodaje ha terminado este verano. Rodada en cooperativa, su argumento gira en torno al secuestro de un banquero por una banda de indignados.

Sigue leyendo

Alocada estupefacción

LOS AMANTES PASAJEROS
Los amantes pasajeros
Pedro Almodóvar, 2013

En retrospectiva, uno revisa la filmografía de Pedro Almodóvar, y en cada trabajo da la sensación de que hay poco espacio para el azar, de que todo responde a un cálculo, a una carrera cuidadosamente estructurada. Almodóvar es de esos cineastas que han ido creciendo bajo la atenta mirada de sus espectadores, y aunque ha desarrollado el conjunto de su obra en lo que aparenta ser un work-in-progress sin interrupciones, lo cierto es que su imaginario no ha cesado de dialogar entre sí de una película a la siguiente, sofisticándose, llenándose de símbolos secretos y autocitas, también mediante un permanente homenaje al cine y a los cineastas que adora. A estas alturas de su carrera, cuando de la más descarnada vocación impúdica y punk ha caminado hacia un lugar en las universidades, los Oscar y los festivales de alta alcurnia, de la cultura trash a la alta cultura, siempre es intrigante descubrir qué es lo que el cineasta manchego, tan conocedor de sí mismo, nos puede proporcionar para seguir manteniendo su halo de enfant terrible.

Sigue leyendo