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LA INVENCIÓN DE HUGO
Hugo
Martin Scorsese, 2011

Aunque no lo aparente, La invención de Hugo es una película en primera persona. Y no se parece a nada –absolutamente nada– que Martin Scorsese haya hecho antes. Es una película familiar –infantil, podríamos decir, en cuanto su tema es la infancia del cine– dirigida por el mismo cineasta que sembró los infiernos de Taxi Driver (1976) y Uno de los nuestros (1990). Es como si reemplazara el sentido de la violencia con el del asombro. Y al mismo tiempo es la película a la que cabalmente podía llegar el cinéfilo que dirige A Personal Journey Through American Movies (1995), Il mio viaggio in Italia (1999) y A Letter to Elia (2010). También procede del director que rescató a Jerry Lewis en los ochenta, pintó con el Technicolor de los treinta la primera parte de El aviador y replicó a Hitchcock en un anuncio de cava. Pero insisto: La invención de Hugo no se parece a nada que Scorsese haya hecho antes. Es la adaptación de una novela gráfica de Brian Selznick guionizada por John Logan. Pero es su película más personal.

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Wes Anderson: “Siempre me ha gustado la Europa de Hollywood”

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EL GRAN HOTEL BUDAPEST
The Grand Budapest Hotel
Wes Anderson, 2014

De un instituto a una academia, de una casa a un submarino, de un tren a una madriguera, de un campamento a un hotel… En sus ocho largometajes, desde Ladrón que roba a otro ladrón (Bottle Rocket, 1996) hasta El Gran Hotel Budapest (2014), ganadora del Premio del Jurado en Berlín, Wes Anderson (Houston, Texas, 1969) siempre ha sentido la necesidad de encerrar a sus entrañables personajes en ínsulas aisladas, en microcosmos de los que inevitablemente acaban escapando. Con su última película, el cineasta que ostenta el “dandismo” del cine independiente parece llevar su universo y su estética particular a un punto sin retorno.

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Ralph Fiennes: “Vivimos tiempos muy conservadores”

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LA MUJER INVISIBLE
The Invisible Woman
Ralph Fiennes, 2013

Primero fue Shakespeare y después Dickens. En su estimable carrera como cineasta, el actor Ralph Fiennes (Suffolk, Inglaterra; 1962), oscarizado por sus papeles en La lista de Schlinder y El paciente inglés, no se aminala ante cualquier cosa, ni siquiera frente a la estatura de las dos grandes instituciones de la literatura británica. En su brillante debut con Coriolanus (2011) volcó en un thriller político su visión contemporánea del drama shakespereano, y para su magnífica reválida detrás de las cámaras, Fiennes se ha sumergido en la vida de Charles Dickens tomando como inspiración la premiada novela de Claire Tomalin La mujer invisible. “Debo reconocer que yo era bastante ignorante respecto a Dickens –explica Fiennes–, pero me sorprendió verme completamente absorbido por su mundo. Para mí esta película trata sobre los secretos de la intimidad y la emoción del corazón humano”.

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