Perversiones necrófilas

theelle-faning-neon-demon

THE NEON DEMON
Nicholas Winding Refn, 2016

Los extremos se retroalimentan. Una película como The Neon Demon existe por y para ellos. Cada año surge una obra que, dependiendo del espectador, podrá entenderse como maestra o como todo lo contrario. Cannes suele ser el ring donde detractores y admiradores se golpean dialécticamante. Este año el honor ha recaído sobre la última película de Nicolas Winding Refn, autor que se ha ganado el respeto de crítica y audiencia en más de una ocasión –con Pusher (1996) y con Drive (2011), por ejemplo–, un provocador nato que esta vez ha llevado el escándalo al primer plano de su creación con una fábula sobre la belleza y la muerte situado en el competitivo mundo de la moda de Los Angeles. El resultado, para quien esto escribe, es pueril y ridículo, pretencioso y hasta ofensivo, compuesto de imágenes de segunda mano (recicladas de otros cineastas) y pastiches sonoros, y con un garrafal error de casting que recae sobre la pobre protagonista, Elle Fanning, cuya belleza virginal deslumbra a todos los que están dentro de la pantalla pero no a los que quedamos fuera.

Sigue leyendo

La ambigüedad de la epopeya

maxresdefault
EL FRANCOTIRADOR
American Sniper
Clint Eastwood, 2014

No habrá otro director en el firmamento de Hollywood que se atreva a emplear de modo tan manifiesto un muñeco por bebé. Ocurre en dos ocasiones en la película, dos escenas de conflicto familiar entre Chris Kyle (Bradley Cooper) y su esposa Taya (Sienna Miller) que evidentemente pierden todo su supuesta energía dramática cuando advertimos –y es tan evidente que no podemos dejar de observarlo– que el atrezzo de goma ocupa involuntariamente todo la atención de la escena. ¿Cómo es posible?, nos preguntamos, ¿qué clase de desinterés en la silla del director provoca el consecuente asombro en el espectador? Es inconcebible pensar en otro cineasta de peso (incluso legendario), no ya de generaciones posteriores a la suya, sino coetáneos a él –Martin Scorsese, Steven Spielberg, Brian de Palma, etc.–, capaces de tomar esa negligente decisión (no es creativa) de puesta en escena.

Sigue leyendo

Misterios y fulgores de la mirada

Imagen

MICHELANGELO ANTONIONI
(Ferrara, 1912 – Roma, 2007)

Hace poco más de cinco años, el 30 de julio de 2007, los hilos del azar quisieron que dos luces fundamentales de la historia del cine se apagaran conjuntamente. Aquel aciago día de verano, morían con una diferencia de unas horas el sueco Ingmar Bergman (Uppsala, 1914 – Färö, 2007) y el italiano Michelangelo Antonioni (Ferrara, 1912 – Roma, 2007), cineastas insustituibles y cruciales de la modernidad cinematográfica, sobre todo para quienes entienden que el trayecto modernista es tan importante en el siglo del cinematógrafo como lo fuera el periodo clásico. El de Ferrara murió con 94 años de edad, y en un día como hoy, el 29 de septiembre de 2012, hubiera cumplido cien años.

Sigue leyendo